Sí, lo confieso estoy harta de mi nariz y quiero una nueva. Respingona como la de Peggy (esa que dicen que tuvo un rollito con la Rana Gustavo). También quiero esos rizos rubios, sí les informo de que me voy a teñir y a hacer la permanente. Me cansé de este pelo castaño y lacio tan vulgar que no dice nada.
Ya que estoy también me voy a subir el culo, aumentar el pecho un par de tallas, limarme las caderas, hacerme una liposucción y quitarme esa costilla que tanto afea mi figura. Igual, aprovecho y me retoco los labios (los de arriba y los de abajo) y elimino esas líneas de expresión que ponen punto y final a mis ojos con un poco de botox.
Todo sea por empezar el año con el mejor físico posible, sin complejos y llena de alegría y satisfacción por haber dejado de ser yo misma y convertirse en esa Barbie que siempre desee ser.
Sólo una cosa más, que la medicina ha avanzado mucho. De paso voy a preguntarle al médico si me puedo hacer un trasplante de cerebro o, al menos, estrecharlo un poco que, si no, voy a tener la cabeza desproporcionada con respecto al resto del cuerpo.




Se dijo…