Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Cultura’ Category

Llevo unos cuantos días con el cuerpo malo (no estoy muy católico, que diría mi madre). Cuando el malestar dura poco a veces ni lo notas, quizá un soplo de aire cuando descubres que ha pasado. Pero si llevas ya lo que consideras demasiado tiempo empiezas a mirar alrededor en busca de salvadores. Mi primera opción suele ser la música. Elijo a The Beach Boys. Gotta keep those lovin’ good vibrations. No pueden fallar. No deben. Pero cuando la cosa está torcida, está torcida. Escucho las armonías y solo soy capaz de recordar la película Love & Mercy y a Brian Wilson al borde de la psicosis intentando componer la obra maestra del pop. Good vibrations mis huevos.

Otra opción es encontrar un buen libro, un par de buenos libros, un montón de libros del que seguro que saldrán unos cuantos buenos. Sant Jordi. Casi mil puestos donde elegir. Una librería de varios kilómetros de largo. Y salgo a la calle y enseguida recuerdo que hay millones (qué digo millones, son billones, trillones) de personas que han pensado lo mismo que yo. Y a la vez. Y regreso de mal humor y con un par de novelas gráficas que puedo arañar. Sin firmar, que no me va el porno duro. La fiesta del libro mis huevos.

El fútbol. Me rindo. Ya basta de hacerme el moderno, el cultureta. Si juega el Madrid en cuartos de Champions disfruto, a quién voy a engañar. Y el Madrid pasa a semis. Bien. Contra el Bayern. Bien. Con dos goles en fuera de juego. ¿Qué pasa? ¿Aquí tampoco hay alegrías completas? La duodécima mis huevos.

Me tiro en el sofá y enciendo la tele. Habrá que dejar de tratar los síntomas y afrontar el problema, el origen del malestar. Y mientras llora una exministra y un exsecretario de Estado recibe una comisión (que es igual al presupuesto anual de un laboratorio de investigación que yo me sé) y un ministro de Justicia le manda un SMS de ánimo y un ministro del Interior deja entrever que choriceo siempre habrá y que poco le importa y todos colocan jueces y fiscales de confianza y a nadie parece preocuparle en exceso mientras no peligren los votos, mientras todo eso ocurre, piensas que igual que no has logrado una alegría completa toda esta mierda ha de tener un reverso luminoso. Muy luminoso. De un brillo cegador.

Y sonrío un poco, por qué no, mientras vuelvo a tararear. I’m pickin’ up good vibrations/She’s giving me the excitations.

 

 

Read Full Post »

A mí el Guernica me apabulló. Sabía que era un cuadro espectacular, pero nunca me imaginé que me envolvería y golpearía con toda su carga de horror en blanco y negro. Cuando lo contemplé, con algo más de frialdad tras el primer impacto, me embargó también la compasión. Y ahí me quedé nadando, entre el terror de la guerra, el sufrimiento y la empatía hacia las mujeres, niños y animales que sufren en el cuadro. Se cumplen 80 años de que Picasso pintara esta obra, a petición del Gobierno de la II República Española, para la Exposición Internacional de París y también 80 de aquel 26 de abril de 1937 en el que Guernica fue arrasado por las aviaciones alemana e italiana. Piedad y Terror en Picasso es el título de la exposición que ofrece el Museo Reina y Sofía, en Madrid, para conmemorar estas ocho décadas y los 25 años que se cumplen de la llegada del cuadro a este centro. Comparto aquí con ustedes la información realizada sobre la muestra por Televisión Española, que a mí me ha servido para recordar aquellas emociones que hace años me produjo el Guernica, entre ellas, lo absurdo de la guerra, del daño absoluto que el hombre es capaz de ejercer contra sí mismo.

Read Full Post »

Me gustan las historias sobre hombres o mujeres de pasado oscuro, condenados por la sociedad y por su misma conciencia a convertirse en parias.

Me gustan las historias crepusculares; de hombres y mujeres en la senectud, que miran hacia atrás con nostalgia y hacia adelante con miedo, con la muerte siempre presente como una losa sobre su cabeza.

Me gustan las historias sobre la violencia: violencia como único recurso para la supervivencia, como venganza o como única forma de buscar e impartir justicia por parte personajes que no saben actuar de otra forma.

Me gustan las historias sobre la amistad entre dos hombres que a priori no deberían ser amigos, pero no se tienen más que el uno al otro y se reconocen como iguales.

Me gustan las historias que hablan de una paternidad (biológica o no) no deseada ni buscada, pero asumida por la necesidad o las circunstancias.

Me gustan las historias en las que un niño o niña aprende lo que significa vivir a través de los golpes que le da una vida dura e injusta.

Me gustan las road-movies: historias de viajes por carreteras que en realidad son viajes a través del tiempo y de uno mismo.

Me gustan las historias sobre desarraigados sin patria, que convierten en hogar cualquier lugar en el que puedan disfrutar de una buena cena en compañía y descansar sin miedo.

Me gustan las historias que relatan el fin de una época sabiendo que, cuando ésta acabe,  ya nada volverá a ser igual. Que todo va a cambiar y no necesariamente a mejor.

Por todo eso me gustan los westerns; y por todo eso me ha encantado Logan (James Mangold, 2016).

 

Read Full Post »

Me encanta la música. No concibo el mundo sin ella. Y así ha sido siempre, al menos para mí. La música me acompaña prácticamente a todas horas y la uso para todo.

Cuando quiero ahondar en la tristeza, meter el dedo en la herida y hurgar y hurgar hasta hacerla explotar me abandono, por ejemplo, a la guitarra, la voz y los silencios de Damien Rice y Bon Iver o la profundidad de The National. Si me conviene un poco de rabia acostumbro a tirar de guitarras, de las de Pearl JamMuse o las de Rage Against the Machine para cagarme a gusto en lo que haya que cagarse. “Aquí te pillo, aquí temazo” si suenan Arctic Monkeys o Depeche Mode y el subidón si por algún extraño motivo The Chemical Brothers o The Prodigy atacan los platos. Tampoco soy un sibarita.

Como ven, todo va de sentimientos, los que unos acordes pueden llegar a despertar. No estoy inventando la rueda, la Chacona en Re menor de Bach le salvó la vida a James Rhodes y yo solo pido que algo se mueva aquí dentro.

Y la letra, que esa es otra. No desdeño el desgarro con Quique González, Jorge Drexler, Xoel López o The New Raemon, pero no es lo primordial. Y menos si la rima es consonante y los juegos de palabras abundan. Reconozco haber sentido desasosiego escuchando a los Planetas (siempre Los Planetas, Los Planetas siempre) sin ni siquiera entender qué murmuraba Jota en Que no sea Kang, por favor. Porque si busco solo letras prefiero los libros. Como el que me acabo de terminar, La tierra que pisamos, de Jesús Carrasco. Imprescindible. Y que, por cierto, en una de sus páginas reza:

Las herramientas nos unen a la tierra, las melodías se nos graban en el rincón más oculto de la mente y del corazón. Anidan en las profundidades, como el recuerdo de los olores.

De eso se trata. Es irracional, es primitivo, es emocional. Eso le pido a la música y eso me da.

Así que espero que me tengan en cuenta el esfuerzo. El de ponerme a sintetizar más mal que bien algo tan complejo y esencial. También el esfuerzo de resumir en unos pocos ejemplos una vez metido en faena. Ténganmelo en cuenta y recuérdenlo, por favor. Sé que ocurrirá. Sé que ahora que Joaquín Sabina saca nuevo disco pasará. Y no quiero tener que volver a explicar por qué no me gusta ni por qué sigo sin entender que sus fans sean legión.

Pero si no lo hacen, si no me lo perdonan, lo negaré todo.

bombin

Nada bueno esconde un bombín.

Read Full Post »

Cartel del "Día internacional de la mujer y la niña en la ciencia". Crédito: María del Álamo Ortega @marialamortHay que ver lo complicado que es a veces ser feminista… Más que nada porque los “ismos” siempre me han dado yuyu. Así que cuando aprendí que el feminismo no es un “ismo” sino un reto por alcanzar la igualdad, ya era toda una señora (fetén, pero señora). Quiero decir que no he sido una joven activista incendiaria en temas de feminismo. Si lo hubiese sabido antes, si lo hubiese percibido antes, quién sabe. Pero ahora sí que me doy cuenta de muchas cosas. Y no es por la madurez, sino por la información.

Quienes me conocen saben de mi amor por la ciencia y, más que por la ciencia, por la búsqueda de un pensamiento crítico que nos haga tomar nuestras decisiones de la forma más autónoma posible. Así que, cuando empecé a ver informes, estudios y artículos científicos donde se analizaban las cifras, me quedé patitiesa. ¿Por qué seguía habiendo muchas mujeres brillantes en los escalafones de formación y pocas en los de dirección y toma de decisiones? Ya éramos conscientes de esto hace años y pensábamos que era cuestión de tiempo. Pero no. Ahí siguen los números. Mujeres brillantes en ciencias que son menos valoradas, peor puntuadas e invisibilizadas. Mujeres brillantes que están a la altura de sus compañeros y, sin embargo, siguen estando un escalón (o muchos) por debajo a la hora de, por ejemplo, elegir nombres para altos cargos o para premios.

Y lo peor es que nosotras mismas empezamos, desde muy pequeñas, a pensar que lo nuestro no son las ciencias, que no podemos ser tan brillantes como nuestros compañeros. No es que lo pensemos de forma consciente: es un sesgo (esta palabra me trae por la calle de la amargura, me paso el día preguntándome cuáles serán los míos…).

Así que, mientras seguimos estudiando y analizando dónde está el origen de estas desigualdades para intentar corregirlas, se hacen cosas como celebrar el “Día internacional de la mujer y la niña en la ciencia“. Les recomiendo que visiten la página porque van a encontrar materiales de todo tipo, ya sean profes (hay biografías de grandes científicas para usarlas como material en el aula), alumnos (mujeres de la ciencia han enviado vídeos cortos que están en youtube donde cuentan, entre otras cosas, por qué les gusta lo que hacen) o ávidos lectores, como yo. Lean la sección “Mujer y ciencia“. La información es apabullante y da mucho que pensar y, si aún no conocían los datos, les aseguro que les van a impresionar.

Como he dicho en tuiter, “Hoy es el ‘Día de la mujer y la niña en la ciencia’. Hoy es un gran día. Hagamos que todos los días sean grandes”. 😉

 

P.D.: En la web de Naukas se están recopilando posts relacionados con mujeres y ciencia. ¡No se los pierdan que hay historias de ciencia maravillosas!

Read Full Post »

065f49c538998288edd22b6cc446b464

Edad: 28

Pelo: rubio, largo

Complexión: variable

Hobbies: lectura, acertijos, póquer

Deportes: croquet

Bebida favorita: té

Mascota: conejo blanco

Una frase: “Este es mi sueño y yo decidiré cómo continúa”. “Sólo es imposible si crees que lo es”. Ya, eso son dos frases, ambas son significativas para mí y no me gusta seguir las reglas por obligación.

Cómo eres: He cambiado tantas veces que ya ni sé quién soy. Bueno, puedo decir que soy una chica imaginativa (soy capaz de pensar en seis cosas imposibles antes del desayuno). También soy inquieta y curiosa, a veces la casa se me hace pequeña y me gusta descubrir otros mundos. No siempre sé qué camino seguir. Suelo llegar tarde. Prefiero celebrar los 364 días de no-cumpleaños. Fotos por privado.

Qué buscas en esta red: Aunque creo en el amor, no me siento la reina de corazones. ¿Una relación para siempre? Sería bonito… pero como decía un amigo mío, para siempre a veces es un segundo. Si estás loco, bien, las mejores personas lo están. Cuidado, me arrestaron una vez por seducción ilegal 😉

 

  • ¿No has leído Alicia en el País de las Maravillas? Es un relato para todas las edades. Está plagada de metáforas y juegos de palabras con mensaje. El personaje de Alicia es muy rico. Todas las frases usadas en este perfil ficticio están extraídas del libro o se pueden deducir de la historia. ¿Sería así una Alicia adulta y en nuestros días?

 

Read Full Post »

Los Reyes Magos suponen una poderosa arma de chantaje para los padres en estas fechas. Los niños crecen convencidos de que les controlan el 100% del tiempo, de forma que, para algunos, los Reyes son seres mágicos que directamente saben si se han portado bien o mal porque “les están viendo” y para otros, son señores con un contacto directo con sus padres, por lo que durante todas las vacaciones de navidad, la frase más escuchada en casa llega a ser “como sigas así llamo ahora mismo a los Reyes para que no te traigan nada”.

Cuando llega el día de la cabalgata les emociona poder ver a los personajes de un cuento que les han estado contando desde recién nacidos, sus ropajes, sus pajes, las carrozas, las calles repletas de niños, padres y hasta abuelos que gritan, se desgañitan y se abalanzan sobre los demás por conseguir unos caramelos. Pero lo que más les enloquece es pensar que esos tres viejos con barba tienen en algún lugar guardados sus smartphones, sus playstations y sus juegos. Eso les hemos inculcado, que se porten bien para conseguir regalos porque los Reyes Magos les espían y tienen “su felicidad” guardada en un saco gigante que van cargando unos pobres camellos.

ag-reyes-magos-estadio-heliodoro-rodriguez-17-01

Niños llorando vueltos locos, con los ojos desorbitados, gritando “MI PLAYSTATIOOOOON” a unos señores subidos a unos animales (cuyo estrés no quiero ni imaginar) es lo que en nuestra sociedad llamamos “la ilusión de la navidad”. Padres gastando lo que no tienen por que sus hijos lleguen el primer día al colegio presumiendo de regalos caros. La crueldad no se esconde en el engaño de unos seres mágicos que no existen, la crueldad es convencerles de que esos regalos dependen de lo bien que se porten y no del dinero que mamá y papá puedan gastar. La crueldad estriba en que descubran por sí mismos que Manolito, que es el que más abusa de sus compañeros, el que contesta mal a los profesores y el que más asignaturas ha suspendido, ha recibido todos los videojuegos, una pantalla de 40 pulgadas para jugar, una colchoneta elástica para el jardín, una bicicleta y un iphone 7 o que a Juanito, por mejores notas que saque y por más bien que se porte, siempre le dejan poca cosa.

Después, de mayores criticamos el materialismo y la falta de solidaridad, pero es que desde pequeños nos han aplaudido esa enajenación por conseguir cosas materiales y nos han enseñado a pedir (vía carta manuscrita) para nosotros mismos. Ojalá las siguientes generaciones maduren el cuento y lo actualicen, pues tal y como está establecido ahora, sus Majestades suponen una poderosa arma de chantaje para los padres, pero sólo para los padres que pueden comprar regalos a sus hijos.

Read Full Post »

Older Posts »

A %d blogueros les gusta esto: