Los libros de la decepción

Aunque las comparaciones sean horrorosas, leer juntos Feria, de Ana Iris Simón, y Los Ingratos de Pedro Simón, me lleva a compartir ciertas similitudes que he encontrado entre estas dos novelas, que se sitúan entre las más leídas del último año (obviemos la casualidad de los mismos apellidos). Ambas sitúan al lector en el ámbito rural, aunque el campo de Ana Iris parece más sembrado de romanticismo que el de Pedro, que también desgrana, con escatológica precisión, la crueldad, la falta de medios, los cotilleos demoledores de los lugares pequeños. Aún así, los protagonistas de estas dos novelas miran atrás con cariño y añoranza a esas infancias libres, llenas de aire limpio e ingenuidad. Pero si tuviera que definir con una emoción lo que creo que los dos escritores reflejan en sus libros es la decepción de dos generaciones: la Generación X y los llamados millenials, ambas influidas por una palabra que no sabemos a dónde nos lleva, el progreso.

Feria es un libro que no se ha salvado de las polémicas, era previsible, ya que la periodista y escritora Ana Iris Simón no oculta las contradicciones que ha sentido la generación que, como ella, nació en la última década del siglo XX. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? ¿Es una trampa asociar a la ciudad las bondades del conocimiento y del desarrollo? ¿Existen mujeres que quieren regresar al hogar y dedicarse a ser amas de casa en exclusiva? Y si de verdad las hay, ¿están equivocadas o somos las que trabajamos dentro y fuera del hogar las que hemos errado en nuestra forma de ver la vida? ¿Es necesario tener hijos para disfrutar de una existencia plena? Ni la izquierda ni la derecha pueden del todo usar el discurso de Ana Iris Simón, y eso no hay político ni seguidor ultra que lo soporte. Así, Feria es un libro ideal para la lectura conjunta y para debatir sobre las infinitas decepciones que plantea.

Por su parte, Pedro Simón narra la historia, precisamente, de esa generación sobre la que Ana Iris Simón se plantea si fue más feliz, aquellas parejas que trabajaban mucho, pero tenían trabajo, y que se permitían ser padres jóvenes. En Los Ingratos, Premio Primavera de Novela 2021, las diferencias sociales son aún más marcadas que en Feria, y el retrato social es más duro, no ahorra en infidelidades, abandono, enfermedad, ignorancia y muerte. Y la decepción, en esta historia de un niño, David, que crece con un padre ausente, una madre maestra que no consigue dejar de ser la profesora en su casa, dos hermanas con las que no puede comparar su pito, y una señora, la Eme, que contratan para cuidarlo y que se convertirá en la figura de la madre con mayúsculas. La decepción en esta novela la provoca el protagonista, y también cada uno de los lectores, porque hagan ustedes memoria y díganme si no encuentran una persona que en su infancia fue de suma importancia, imprescindible, para caer en el olvido cuando las hormonas dieron paso a la temible adolescencia.

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