Terror

He hablado de mí y de mis miedos en otras ocasiones. Los daba por superados, me consideraba madura y capaz de dominar esos terrores de mi niñez, reconocía otro tipo de temores, sobre todo a que las personas que quiero sufran de algún modo, pero estaba convencida de haber acabado con aquel que conseguía paralizarme cada noche, que me impedía mover ni un solo músculo de mi cuerpo, un miedo irracional, estúpido, poderoso.

 "La horca", 2015
“La horca”, 2015

Y ahora, a estas alturas de mi vida, he descubierto que el miedo no desaparece, sigue estando ahí, un paso más atrás, a la sombra, donde nadie lo puede reconocer, al acecho, preparado para aparecer en el momento menos esperado. Con su poder intacto, latente pero con la misma fuerza, tirano con los que somete, opresor desde las entrañas de los débiles.

Y resulta que soy débil. Y cuando más segura me sentía,  en el momento en el que estaba completamente convencida  de que era invulnerable, inmune a su influencia, sin apenas darme cuenta, me volvió a someter…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s