Un poquito de por favor

20161019_161905_resized

Hace unos días recibí un mensaje de mi hermana muy apenada porque su querido “Neno”, un labrador de siete años, estaba muy malito. No se sabía lo que tenía. Lo habían llevado varias veces durante aquella semana al veterinario dándole distintos diagnósticos dependiendo del día en que lo llevaran y de quien lo atendiera. Mi hermana le había hecho un seguro al animalito para tener consultas incluidas y una serie de servicios más que, en un principio, parecían muy ventajosos.

Le mandaron distintos antibióticos al animalito. El sábado el perro se ponía peor a pesar del tratamiento, decidiendo finalmente mi hermana llevarlo a un hospital veterinario especializado.

El perro escapó por los pelos, en el centro no se explicaban cómo era posible que no le hubieran hecho al animal un simple análisis de sangre que hubiera detectado la fuerte infección que tenía y poder ponerle el tratamiento acorde a lo que realmente le estaba afectando. El perrito estaba rechazando el tratamiento que le habían mandado anteriormente, se encontraba totalmente deshidratado y con unos niveles tan bajos de todo que le faltó el canto de un duro para no superarlo.

Imagínense el disgusto de mi hermana, de mi cuñado y de mi sobrino viendo tremendo panorama. A día de hoy todavía se están recuperando del susto y el perrito continúa en fase de recuperación aunque fuera de peligro.

A mi personalmente me parece muy heavy todo lo que ha pasado, la negligencia de los anteriores veterinarios y la sensación de impotencia que genera a las familias este tipo de situaciones pero… ¿no les suena esto de algo?, ¿no les parece que esto es muy similar a lo que se da día a día en hospitales, centros de salud y demás?, ¿que en muchas ocasiones nos encontramos indefensos y sin nadie que nos explique qué fue lo que pasó y por qué las cosas salieron mal?.

En este caso tenemos un final feliz ya que Neno se está recuperando y podrá seguir jugando y siendo feliz con su familia que lo adora, pero ¿cuántas veces estas situaciones no han llegado a buen puerto?, ¿cuántas veces nos hemos tenido que lamentar por una negligencia médica o un mal diagnóstico que no se ha podido corregir a tiempo?.

Tenemos muy buenos médicos en la Sanidad Pública pero también existe una deshumanización importante que al final hace que uno se sienta como un cacho de carne que pasa por una silla, con suerte por una camilla y al que no se atiende como se le tiene que atender. Un poquito más de atención a la persona y a los síntomas que refiere puede hacer que no nos equivoquemos en el diagnóstico, solo se trata de prestar un poco más de atención. Sabemos que la Sanidad Pública deja mucho que desear y que gran parte de la culpa es de nuestros gobernantes, pero las personas acuden al médico para que les ayuden a solucionar sus problemas y no tienen culpa tampoco, por lo que solo pido un poquito de por favor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s