Hacerse mayor

Hacerse mayor es aprender a ofenderse. Es ejercer el derecho a la ofensa alcanzando las más altas cotas de preciosismo. Dejar ir un “yo ya estoy de vuelta de todo” mientras echas espuma por la boca y propano a reacción por las orejas. Romper la pana.

 

  • Buenos días, venía a presentar una demanda por ofensas. Una chiquilla ha enseñado las tetas en una capilla.
  • ¿La de la Complutense? ¿No eran esos los mismos que gritaban “Arderéis como en el 36”?
  • PEZÓN, CABALLERO, ¡PEZÓN!
  • Y además podemita, señora. Firme aquí.

 

  • Buenas tardes, unos titiriteros han enaltecido a ETA, o a Al Qaeda. O a algo.
  • Conozco la obra. Un clásico. El malo maloso haciendo de las suyas, ¿no? ¡Cómo es la sátira, eh!
  • ¡Filoetarra!
  • Dios me libre. Firme aquí, caballero.

 

  • Hola, don funcionario. Esta tarde tengo una entrega de premios y pienso ofenderme por un poema feminazi anticatólico.
  • Tendrá que ser más explícito.
  • Es como el padrenuestro, pero en el segundo verso dicen “coño”.
  • Lo conozco. Oda a la maternidad, dicen. Pero un par de versos más abajo dice “hijos de puta”, y al final acaba con una vagina.
  • No se preocupe, pienso irme en el segundo verso.
  • Pero si dura menos de medio minuto, ¿no le quedará más auténtico aguantar hasta el final?
  • Es que he quedado para merendar.
  • No se hable más, firme aquí.

 

Hacerse mayor es haber contribuido a hacer de esta una sociedad mejor. Hacerse a un lado y dejar paso a los otros, a los nuevos, a los pujantes. Sonreírles mirándoles fijamente a los ojos y recordarles en un susurro:

  • Como ha venido se puede ir. Así que tranquilito. Que si los cristianos hemos aprendido a base de errores que se cazan más moscas con una cucharada de miel que con un barril de vinagre lo mismo cambiamos de opinión y esto se convierte en Kabul. Ojito con lo que dices. Cuidadito con lo que haces.

Y con esa misma media sonrisa y una palmadita en la espalda dar media vuelta y despedirse. Y caminar hacia el horizonte entre carcajadas y toses.

Eso. Eso es hacerse mayor. Y a mí la juventud se me está escapando de las manos.

MezquitaELPLURALCOM
Fuente: elplural.com
Anuncios

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s